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Euro Digital 22 Sep 2025

El Euro Digital: ¿moneda de libertad o instrumento de control? (II)

El Euro Digital: ¿moneda de libertad o instrumento de control? (II)

Has vuelto. Ya ves, nunca me lo hubiera imaginado con las turras que meto.

No sé si movido por la curiosidad, has acabado aquí de casualidad o he conseguido llegarte con el artículo anterior en el que hablé de la introducción y los fundamentos filosóficos que rodean al Euro Digital.

Espero que haya conseguido generarte, al menos, una curiosidad mínima por saber a qué nos enfrentamos como sociedad y qué puede significar para cada uno de nosotros la implantación de tal instrumento en nuestras vidas.

Como os decía en el anterior artículo, por muy poca esperanza que quede en el futuro de la sociedad tal y como está concebida, todos deberíamos contribuir, en la medida de nuestras posibilidades y de nuestro conocimiento, a resolver un problema que se torna cada vez más difícil de solucionar.

Para qué engañarnos, es más fácil dejar que todo fluya y cuando llegue el toro ya decidimos si saltamos al otro lado de las talanqueras o le citamos. Cada cosa a su tiempo.

Total, que no nos engañemos. Hoy pretendo que hablemos del marco económico del Euro Digital.

Veréis, se trata de algo muy personal.

Mi motivación docente

Yo estudié Derecho. Comencé estudiando en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Al segundo año de carrera descubrí que me gustaba la economía, pero no la mainstream, sino otra. Otra forma de explicar la economía que encajaba más con lo que yo veía que podía asemejarse más a la realidad. Una que ponía al hombre en el centro, que hablaba de aspectos filosóficos y de decisiones arbitrarias

Universidad Rey Juan Carlos Derecho Euro Digital

Una economía que explicaba que no se puede planificar algo tan imprevisible como la economía, puesto que la economía son el conjunto de todos los agentes económicos tomando decisiones todos los días y, ante la imposibilidad de conocer todas las decisiones, ni siquiera de manera agregada, la planificación desde cualquier punto de vista era imposible.

Eso encajaba con lo que yo pensaba. Y me escapaba de algunas clases de Derecho y me metía de oyente en algunas clases de economía. Incluso en las clases de un Master de Economía de la Escuela Austriaca. Y había un señor en el fondo grabando las clases, que luego quedaban documentadas en YouTube. Qué maravilla.

Recuerdo que a veces comentábamos este tipo de cosas en el Alfredo's Barbacoa de la calle Lagasca de Madrid, como quien comenta un Madrid-Barça.

Pues hoy vengo a hacer una conexión entre esa visión austriaca de la economía, con el Euro Digital y la comparación con otras escuelas o corrientes de pensamiento económico, para que podamos entender la profundidad de lo que supone alterar una moneda de manera tan artificial.

Sin más preámbulos, paso a cubrir esta segunda entrega, que espero que os encante, os maraville, os llene de intriga para la tercera en la que hablaré de legislación. Voy a intentar, por todos los medios, hacerla atractiva y amena. Espero no morir en el intento. Como siempre, disclaimer y al lío.

Disclaimer: todas las opiniones y declaraciones vertidas en este blog, representan únicamente mis opiniones y para nada vinculan a ninguna entidad, empresa, o negocio con quien tenga cualquier tipo de relación o colaboración

El Euro Digital: ¿moneda de libertad o instrumento de control?

Parte 2: El marco económico del Euro Digital

Como os venía comentando, queridos lectores, desde la teoría económica, y en particular la escuela austriaca, la introducción de una CBDC como el Euro Digital se analiza en términos de sus efectos sobre la oferta monetaria, el sistema bancario y la libertad económica. Los economistas austriacos de los cuales he aprendido, como son Mises, Hayek, Huerta de Soto, Rallo, Bagus, entre otros, han sido tradicionalmente escépticos por no decir radicalmente opuestos, respecto al intervencionismo monetario de los bancos centrales. Sus aportes me parecen vitales para entender las potenciales ventajas e inconvenientes económicos de un euro digital.

Voy a sumergirme de lleno en una parte totalmente teórica, pero no por ello menos válida.

Teoría del dinero y del capital

Veréis, para la Escuela Austriacad e economía, el dinero no es neutro. Alterar la cantidad y el control del dinero tiene unas consecuencias que pueden ser nefastas en la economía. Sin duda pueden alterar tanto el ciclo económico como la estructura productiva.

Podría decir, sin temor a equivocarme que la expansión excesiva de la oferta monetaria por la autoridad genera distorsiones (bajadas artificiales de tipos de interés, booms artificiales seguidos de quiebras masivas). Sobre esto último, sólo tenemos que girar la vista atrás y recordar 2007-2008, que no fue más que la consecuencia de la alteración artificial de los tipos de interés, expansión crediticia (cómprate la casa + coche + muebles y mete también las vacaciones y ya lo pagarás).

euro digital

Vamos, un desastre anunciado, como quien dice.

Una CBDC, al facilitar potencialmente la expansión monetaria directa (helicóptero monetario electrónico, crédito directo del banco central al público, etc.), podría exacerbar ese riesgo. Es decir, aquí podemos estar hablando de que el Banco Central pueda tener una relación cuasi-directa con el ciudadano, cosa que es impensable a día de hoy.

Metiéndome en harina

Mi querido referente y profesor don Jesús Huerta de Soto defiende en sus obras (las cuales os recomiendo encarecidamente) la necesidad de un sistema monetario sólido y una banca con coeficiente de reserva del 100% para evitar ciclos de auge y crisis. El coeficiente de reserva del 100%, para que nos entendamos es que la banca no pueda ofrecer crédito tirando de depósitos a la vista, es decir, coger dinero prestado de nuestras cuentas bancarias para hacer negocio prestándolo a otros agentes económicos.

A ver si me explico. Esto es lo de toda la vida de los bancos pero dicho en fino.

Paradójicamente, algunos ven en el euro digital una vía para transitar hacia un sistema de reservas completas: si los ciudadanos tuvieran cuentas en el banco central en euros digitales, los depósitos bancarios privados perderían su rol de cuasi-dinero, evitando quiebras bancarias por pánico (los depósitos serían realmente dinero seguro). De hecho, el ex-gobernador Miguel Ángel Fernández Ordóñez (MAFO), influido por ideas de banca simétrica sostiene que con un euro digital universal “ya no habrá crisis bancarias”, los depósitos dejarán de ser promesas frágiles para convertirse en dinero líquido auténtico, y se podrá liberalizar el sector bancario eliminando privilegios y rescates estatales a bancos.

Yo lo considero un peligro, pero quién soy yo para decidir si lo es o no, pues esta idea de "dinero seguro", bien entrecomillado, encaja en cierto modo con ese anhelo austriaco de estabilidad del ciclo económico y el fin de la banca de reserva fraccionaraia desestabilizadora.

Pero, ojo, (léase como un pero drámático), otros austriacos replican que esto se lograría a coste de concentrar todo el poder monetario en el banco central, algo sumamente peligroso. Philipp Bagus, autor de “La tragedia del euro”, otro libro que os recomiendo también, ha argumentado que el euro actual ya sufre de un problema de incentivos donde las autoridades monetarias ceden a presiones para socializar riesgos e inflacionar la moneda en beneficio de gobiernos endeudados. Un euro digital podría agravar esa tragedia de los comunes monetaria, al permitir inflar la oferta con mayor facilidad y canalizar dinero directamente a ciertos colectivos o países sin los frenos actuales.

Esto es algo que ya os comenté en el artículo anterior: incentivos perversos, alineación de homos economicus malvadus y resultado de desastre. Paga Usted. Y yo.

Qué podemos sacar de Hayek de todo esto

Hayek era un economista de la Escuela Austriaca de economía que era una maravilla. Aparte de ser adorable y no caerle mal a nadie, tenía un profundo respeto por sus compañeros de profesión con los cuales debatía abiertamente con una profundidad, una entereza y un saber estar envidiable.

Bien, pues Friedrich Hayek, en su libro "la desnacionalización del dinero", propuso eliminar el monopolio estatal de la moneda y permitir monedas privads en competencia. Desde esa óptica, el Euro inventado va en dirección opuesta:, o sea, refuerza el monopolio público al añadir una capa digital bajo control central.

euro digital y Friedrich Hayek

Los austriacos advierten que cuando la competencia es sustituida por el monopolio, suele resentirse la eficiencia y aparecer abusos. Esto enlaza con la crítica de Juan Ramón Rallo, para quien dar todavía más poder a los bancos centrales “es una mala idea” y prefiere las criptomonedas abiertas como alternativa alineada con la libertad individual. Me permito pensar que tanto Rallo como otros economista de la cuerda austriaca verían con mejores ojos un dinero digital descentralizado (como Bitcoin) que uno centralizado.

De hecho, Bitcoin nace de la desconfianza hacia el poder político sobre el dinero, mientras el euro digital “deposita aún más poder en el emisor central”. Son filosofías opuestas. Hay que leerse el paper de Bitcoin, también os lo recomiendo muy fuertemente.

Aportes de Huerta de Soto, Bagus, Rallo, Lacalle, Bastos

Esto creo que ha sido una de las partes más complicadas de todo el argumentario, ya que sintetizarlo en la opinión de cada uno, es una tarea tediosa, pero allá vamos.

Qué nos diría Huerta de Soto

Don Jesús Huerta de Soto aboga siempre por reformas radicales del sistema monetario, como retornar a un patrón oro o, y esto es aporte mío porque yo creo que estaría de acuerdo, adoptar monedas descentralizadas.

Aunque ojo, igual se me enfada si le pongo palabras en la boca. Dios me libre.

En un principio, la idea de un Euro Digital podría encajar en su propuesta de eliinar el riesgo bancario para depositantes y acabar con el privilegio de la cración de dinero bancario. Solo por esta parte, hasta podría encajarle. Repito, solo por eso.

Sin embargo, Huerta de Soto enfatiza siempre la libertad financiera y la no intervención estatal. Es improbable que apoye un euro digital si este sirve para que el Estado controle aún más el crédito o para abolir el efectivo (que en cierto modo disciplina a la moneda fiat al ofrecer una alternativa tangible). En síntesis, creo que su enfoque remarcaría algo como que si el euro digital no viene acompañado de disciplina monetaria estricta (por ejemplo, prohibición de inflaciones discrecionales) y de respeto a la privacidad, será simplemente una extensión del dinero fiduciario actual con sus mismos vicios, o peores.

Cómo creo que lo vería Philipp Bagus

Conociendo la obra y el pensamiento del buen profesor Philipp Bagus, humildemente creo que vería la CBDC como una amenaza a la estabilidad si se usa para mutualizar deudas (eliminarlas discrecionalmente) o financiar déficits.

En debates con Rallo ha señalado que el control granular del dinero permite políticas neo-keynesianas (muy malas muy malas) como caducidad del dinero para forzar gasto, o tipos de interés profundamente negativos).

Libertad Euro Digital

Al facilitar la transferencia directa de fondos del BCE a la gente, difumina la frontera entre política fiscal y monetaria, abriendo la puerta a un gasto público descontrolado financiado con creación monetaria. Actualmente, si el BCE expande su balance, esa liquidez llega a la economía solo si bancos y agentes toman crédito; hay cierta resistencia natural y más desde 2008.

Pero con una CBDC, el banco central podría inyectar directamente en monederos, sin mediaciones, rompiendo esos frenos a la inflación. Esto elevaría enormemente el riesgo de inflación y de destrucción de poder adquisitivo, porque eliminaría controles a la creación de dinero y al gasto gubernamental.

En palabras duras, sería el sueño húmedo del planificador central: la herramienta definitiva para expropiar riqueza y tomar el control total de la economía.

Pack completo que ni en una reunión de las de Bruselas.

Mi opinión sobre esto es que desde la teoría del capital austriaco, inundar la economía de dinero digital distorsionaría la estructura productiva, generando muchas malas inversiones que luego colapsarían, al estilo 2008. Vuelvo a enfatizar, mi opinión que no es comparable a los de cualquiera de los que menciono aquí es que esto proporcionaría un poder ilimitado para incrementar la oferta monetaria y dirigirla donde los gobiernos quieran. BCE = Unión Europea = Gobiernos = Políticos = mediocres

Los aportes de Juan Ramón Rallo en esto

De Rallo hay mucho material sobre este tema, ya que ha analizado públicamente el euro digital señalando varias limitaciones necesarias que paradójicamente le restan atractivo. Por ejemplo, ha explicado que el BCE planea imponer un límite máximo de euros digitales por ciudadano (se habla de entre 3.000 y 5.000 euros inicialmente). Esto para evitar que la gente convierta en masa sus depósitos bancarios en euros digitales, lo que podría desencadenar una migración masiva de depósitos y vaciar de liquidez a los bancos.

Rallo coincide en que es un riesgo real: al final pensad que si se ofreciera un activo igual de líquido que un depósito pero sin riesgo de quiebra, cualquiera racionalmente preferiría tener su dinero allí, provocando un éxodo bancario hacia el BCE. ESto es de perogrullo, creo yo.

Para prevenir esa desintermediación, o bien los bancos tendrían que ofrecer depósitos mucho más atractivos (pagar intereses altos), o se limita la cantidad de CBDC que cada persona puede tener. El BCE, de momento, se inclina claramente por la segunda opción: establecer un tope de tenencia, y quizá penalizar saldos superiores con tasas negativas o denegándolos.

Rallo critica que este límite, necesario para no hundir a la banca, hará que el euro digital nazca casi muerto en cuanto a utilidad, o sea, que no valdrá como instrumento de ahorro serio y será redundantemente parecido a las aplicaciones de pago ya existentes.

https://www.youtube.com/live/oB59rfppxu8?si=MD7t5soKyLLoenar

Su escepticismo, que comparto, se extiende a la privacidad: Rallo ha enfatizado que el BCE ya anunció que el futuro Euro Digital no garantizará por completo la privacidad, lo cual considera muy preocupante. De esto hay que ser muy conscientes. Es uno de los puntos centrales que ahora mismo hace que nos estemos jugando el todo por el todo con esto.

Él y otros economistas liberales subrayan que la falta de anonimato total (por exigencias legales) se cargará la confianza ciudadana y puede convertir al Eurito caprichoso del BCE en un fracaso rotundo, porque pocos querrán usar un medio de pago estatal que registre todos sus movimientos, teniendo ya alternativas cómodas como Bizum, tarjetas, etc.

Comparación con otras teorías monetarias

Aquí se le da voz a todo el mundo. No puedo pretender defender una visión austriaca del Euro Digital, por muy crítica que sea si no aporto los argumentos de otras teorías como la Escuela Clásica, el Keynesianismo o la Economía financiera. Sobre todo, voy a centrarme más en la MMT o Modern Monethary Theory ya que creo que es la corriente dominante y la que más daño hace.

Para esto, hay un libro, un poco técnico pero muy bueno en contenido, que se llama "Contra la Modern Monetary Theory", y una segunda parte, de título "Contra la Teoría Monetaria Moderna" a mi juicio más fácil de leer este segundo, en el que se desgranan los errores conceptuales de dicha escuela. Como dice Arguiñano, "opcional, ¿eh?"

Comienzo poar la visión Keynesiana.

Qué dice el Keynesianismo

En primer lugar, a Keynes le tengo un profundo respeto, pero no era buen economista. Además, lo peor que hemos hecho desde las escuelas económicas es trasladar parte de sus teorías, coger de manera aislada lo que nos ha interesado y ponerlo en práctica, sin entender que ciertas prácticas tenían un sentido en un momento muy concreto de la historia, como periodos post-crack, periodos post-Guerra Mundial, etc. Pero bueno, tampoco podemos esperar mucho de nosotros.

Desde una óptica keynesiana, una CBDC podría ser una herramienta útil para una política económica contracíclica. Los economistas Keynesianos han sugerido que con un Euro Digital se podrían apliar tipos de interés negativos profundos en recesión (cobrando un "impuesto" al ahorro digital para incentivar el gasto), algo difícil de hacer con efectivo circulando porque la gente podría intentar atesosrar dinero en efectivo, en billetes, para evitar dicha penalización.

Por otro lado, permitiría enviar estímulos directos a los ciudadanos (como unos cheques helicóptero, que se llaman), de forma inmediata en crisis, aumentando la demanda agregada rápidamente.

Estas medidas encajan como tapón de corcho en botella de vino en el recetario keynesiano de gestionar la demanda, aunque plantean unos serios dilemas éticos y de eficacia a largo plazo del copón bendito.

Aquí no exagero, palabrita del Niño Jesús.

Los austriacos alertamos de que no dejan de ser pan para hoy y hambre para mañana, puesto que podrían crear una inflación subiendo a ritmo de reguetón (o como se escriba la palabreja esta), y muchas malas inversiones que traen, sobre todo, cracks bursátiles, quiebras súbitas y contracciones del crédito repentinas que crean shocks en la oferta y la demanda del dinero.

MMT y sus amigos

Muchos economistas Keynesianos o de la Nueva Teoría Monetaria Moderna, ven con buenos ojos las CBDCs, en general, porque facilitarían que el Banco Central financie gasto público útil (por ejemplo, inversión en infraestructuras, renta basica y similares). Luego nos ponemos a discutir, si queréis, qué es gasto público útil, pero en este razonamiento veo más agujeros que en mi colador de la pasta. Para que me entendáis, sería como coger agua con las manos abiertas.

O peor aún, como querer colar a tu suegro en un after.

MMT modern monetary theory

Para ellos el problemas no es la herramienta en sí, sino cómo se use. En teoría, y digo, en teoría, si el Euro Digital se usara prudentemente (cosa que permitidme que dude), no tendría por qué ser inflacionario, al contrario. Podría mejorar la transmisión de la política monetaria. Os pongo un ejemplo para que me entendáis con esto:

Si bajasen tipos de interés, que llegase más directamente el incentivo a consumir, la inflación, a corto plazo, y solo a corto plazo se vería reducida. Un punto impoortante aquí es que cuando bajas tipos, la gente deja de atesorar y pide prestado bien para realizar inversiones (compra de vivienda, renovación de equipos y maquinaria en empresas, etc.) o bien para consumir (compra del coche, de la tele, etc.). El dinero se prefiere gastar a atesorar.

La clave ahí es el balance, la gestión entre cuánto prestas y cuánto debes. Aquí reside la magia, amigos. Y como somos muy muy muy, pero que muy malos realizando este tipo de cálculos, nos solemos ir al garete cada cierto tiempo. Pero esto es parte del ser humano. El aprendizaje sobre espalda ajena os anticipo que no funciona.

Bueno, en síntesis: esta visión choca frontalmente con la austriaca, que desconfía (y yo desconfío y a los hechos me remito), de cualquier capacidad discrecional de los planificadores. ¿Saben ellos más que yo de cómo gestionar tu dinero, tu vida? Sencillamente, no.

Qué dice la teoría clásica/cuantitativa

Desde la teoría monetaria clásica/cuantitativa, cabría preguntar cómo afectaría el euro digital a los agregados monetarios M1, M2. Inicialmente, si simplemente convierte parte del efectivo y depósitos a una nueva forma, la oferta M3 no variaría mayormente. Pero si el BCE comienza a emitir euros digitales netos sin retirar otros pasivos, aumentaría la base monetaria. Algunos economistas monetaristas podrían temer que esto desate presiones inflacionarias si no se maneja con cuidado, aunque todo dependerá de las circunstancias (si la economía tiene holguras o no, etc.)

Lo de las M1, M2, M3, entiendo que muchos no sepáis de qué se trata. Os pongo un artículo del Banco de España en el que lo explican aquí, pero en cualquier caso, os lo resumo muy mucho:

  • M1: efectivo + depósitos a la vista, uséase, cuentas bancarias líquidas, sin vencimiento ni plazos
  • M2: esto es la M1 + los depósitos a plazo con vencimiento inferior a 2 años y los que puedes rescatar con un preaviso de 3 meses de antelación
  • M3: la M2 + otros instrumentos financieros, también con vencimientos inferiores a 2 años y algunos instrumentos un poco más complejos

Pensad en estos agregados monetarios como unas matrioskas que cada una contiene a la otra.

La visión de la economía financiera

Desde la economía financiera, se analiza el impacto en la estructura de bancos. Y lo queramos o no, es importante.

La teoría de la intermedicación sugiere que los bancos transforman depósitos (corto plazo) en préstamos (largo plazo) y, queridos lectores, amigos, esto es peligroso. Si los depósitos migran al BCE, los bancos perderían esa fuente de financiación, debiendo reducir préstamos o buscar fondos alternativos (emisión de bonos, pedir prestado al propio BCE, etc.).

Esto puede encarecer el crédito o restringirlo, con impacto en las posibles inversiones. Algunos economistas mainstream proponen que la introducción sea gradual y que el BCE compense a los intermediarios. De hecho, el BCE ha asegurado que pretende un modelo en el que los intermediarios tengan incentivos económicos comparables a otros medios de pago digitales, quizá pagando comisiones por operación u otros mecanismos, para que bancos y fintech sigan interesados en participar en la distribución del euro digital y no boicoteen el proyecto.

consecuencias del euro digital

Si no, ya me veo a más de uno montando la pataleta en la prensa.

Pensad en esto último, y es que cada movimiento que haga el BCE, estará encaminado a alterar, de alguna manera, la oferta monetaria, lo que podría crear presión inflacionaria, menor capacidad económica de la ciudadanía, y esto, estaría ligado a la imposibilidad de cambiar un Euro Digital por otra moneda porque vean flujos enormes en ese sentido y den al botoncito de "prohibir", que tanto nos mola en Europa.

Conclusiones

En mi opinión, la escuela austriaca aporta un contrapunto crítico muy necesario. Sus economistas nos recuerdan los peligros históricos de concentrar el poder monetario y de ignorar las señales del mercado. Si bien reconocen algún beneficio teórico (eliminar riesgo de colapso de pagos, como plantea MAFO), en general predomina su advertencia: cuidado con la “innovación” mal entendida en el dinero, pues puede conducir a menos libertad y más inestabilidad a largo plazo.

Comparado con visiones más estatistas que refuerzan esa utilidad del euro digital para gestionar la economía, los austriacos responden potenciando la idea de libertad económica y recordando que hay que poner determinados límites al poder. Ambas perspectivas ofrecen lecciones: un diseño sensato del Euro Digital debería intentar cosechar algunas ventajas teóricas (eficiencia, estabilidad) sin caer en los peligros que los austriacos vaticinan (inflación descontrolada, socialización de la economía, supresión de la libertad financiera). Lograr ese equilibrio es un desafío enorme de ingeniería institucional.

Que dicho así suena fácil, pero ya sabéis cómo acabamos siempre en Europa: comisiones, comités y cafés largos.

Como digo al principio de este apartado, todo esto es mi opinión. Con ella podéis hacer lo que buenamente consideréis oportuno.

De nuevo, gracias por leerme, gracias por tu tiempo.

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