El Euro Digital: ¿moneda de libertad o instrumento de control? (V)
Hay semanas duras y luego está la semana anterior.
Se me hizo imposible publicar este artículo el lunes pasado y por ello decidí dejarlo para esta semana, para así tener el tiempo suficiente para prepararlo y poder publicarlo como os merecéis, es decir, con tiempo de calidad.
Con este artículo puedo decir que comienzo la segunda parte de las entregas del Euro Digital. Llevo ya escritas 4 entregas en las que he cubierto la introducción y elementos filosóficos, el marco económico del Euro Digital, el marco regulatorio, y un último en el que hablaba de aspectos programáticos.
Hoy pretendo hablar, desde un punto de vista lo más aséptico posible, de las ventajas y desventajas del Euro Digital. Ahora toca lo bonito: qué ganamos y qué nos puede estropear el día.
Tengo que confesaros, que tras haber cubierto las partes que acabo de descrbir como la filosofía, economía, regulación y técnica del Euro Digital, la parte de ventajas y desventajas se hace más fácil y llevadera, por lo que os prometo que será algo más corta, creo yo.
Esto siempre lo digo cuando comienzo a escribir, y luego se me va el tema de madre y acabo con un artículo que nos lleva a todos 20 minutos leerlo... Café mediante.
Qué pasó esta semana
A nivel del Euro Digital, no de mi vida diaria, que eso es más bien tema de otro blog, no de este. Este va sobre medios de pago y retail.
En el seno de la eurocámara, se reunieron la gentecilla que se supone que nos gobierna y sabe mucho más que todos nosotros para decirnos que el Euro Digital es güeno, güeno.
Como siempre, el Sr. Piero Cipollone ahí estaba enarbolando la bandera del Euro Digital diciendo que el será complemento al efectivo, que es una opción paneuropea para reducir la dependencia de redes no europeas, que la privacidad está garantizada, que no tendrá remuneración y que tendrá límites.
No estuvo exenta la sesión de críticos, en el que se hablaba de que por un lado, no hay demanda ciudadana (VERDAD COMO UN PIANO DE COLA DE GRANDE DENME MAYÚSCULAS MÁS GRANDES), que existen dudas razonables sobre los costes que tendrá esto, de su obligatoriedad, de los límites que tendrá el saldo, muchas dudas de la privacidad real y su uso durante las crisis.
En la línea de lo que he venido hablando el Profesor José López Rojas analizaba para Negocios TV que este proyecto tiene privacidad insuficiente, poco valor para las empresas y mercados y que tiene un riesgo de fuga de depósitos, como anticipaba yo en mi análisis económico del Euro Digital.

En definitiva, que parece que se trata de un proyecto simbólico sin rediseño profundo.
Al final volvemos siempre al mismo argumentario, pero es que ni los propios ideólogos del invento este, tienen claro qué hacer con él, cómo articularlo y cómo adornar la nube de piruleta que se han montado para justificar el control masivo de la población a través de una herramienta del demonio.
Compite contra Visa y Mastercard, perfecto, pero hazlo desde unos incentivos no perversos, convenciendo a la población con su utilidad. Claro que, competir contra algo que funciona con aglo que no tiene utilidad, es complicado, dicen en mi pueblo.
En cualquier caso, antes de ponerme con las ventajas y desventajas, os paso mi disclaimer habitual y comienzo el artículo de hoy.
Disclaimer: todas las opiniones y declaraciones vertidas en este blog, representan únicamente mis opiniones y para nada vinculan a ninguna entidad, empresa, o negocio con quien tenga cualquier tipo de relación o colaboración
Ventajas y desventajas del Euro Digital
Después de darle muchas vueltas - contexto, detalles, conversaciones - toca bajar todo a la tierra: qué gana y pierde Europa si saca adelante el Euro Digital. Ni magia ni apocalipsis. Se trata de una herramienta y, como toda herramienta, depende de cómo la uses.
Primero os cuento lo que podría salir bien, para que no penséis que soy un agorer de la vida. Luego os cuento lo que yo creo que puede salir mal. Spoiler alert: va, no digo nada.
Lo que puede funcionar de verdad con el Euro Digital
Y mirad que lo llamo, lo que podría salir bien, no ventajas, por añadir un tono más conciliador y apaciguador sobre el tema. Que no sabéis el esfuerzo que eso supone cuando estás completamente sesgado hacia una posición contraria. Pero va, me pongo en modo sonrisa.
Dinero seguro para todos, de verdad
Por primera vez podríamos tener dinero del banco central en formato digital. No promesas. Dinero-dinero. Sin riesgo de que quiebre tu banco ni de que “desaparezcan” tus ahorros. En una tormenta financiera, esto es un paraguas serio. ¿Pánico en un banco? En vez de colas en el cajero, refugio en tu monedero del BCE. Sí, suena técnico, pero la idea es simple: menos sustos.
Pagos más baratos y simples
Si la infraestructura es pública y paneuropea, baja el peaje de intermediarios. Para las tiendas: menos lío, mejores tarifas, una sola integración y cobras a cualquier europeo. Online, menos carritos abandonados porque la gente reconocerá el botón “paga con euro digital”. Entre personas, instantáneo y sin peajes raros. El alemán manda 50€ a su madre en Italia… y llega antes que el "check" de WhatsApp.
Como estamos en la parte de ventajas, no digo nada de cómo rebatir esto.

Resiiencia en el sistema de pagos
Otra red, que hay pocas. 24/7. Si un día se cae Visa o hay un ciberataque a un banco, sigues pudiendo pagar. En crisis, también serviría para enviar ayudas rápidas. Y el modo offline da ese puntito extra cuando internet falla. No es infalible, pero añade una capa de seguridad.
Empujón hacia la innovación europea
Falta hace y mucho. Lo curioso es que quien se tiene que preocupar de generar un ecossitema propicio para ello, está ahora en estas cosas del Euro Digital intentando innovar con incentivos totalmente desalineados de una estrategia común. Pero en fin. Esto va de una base común sobre la que construir. Fintechs montando servicios nuevos, integraciones en coches, electrodomésticos, lo que venga. Y de paso, presión competitiva: bajan comisiones, caen barreras entre países. Europa suele llegar tarde a la fiesta, generalmente. Aquí veremos.
Soberanía y autonomía
Menos dependencia de redes y wallets no europeas. Menos sustos si hay tensiones geopolíticas. Si terceros países quieren conectarse al estándar europeo, el euro gana peso fuera. No es postureo. Es reducir vulnerabilidades. Esta es verdad 100%.
Aunque si lo pensamos bien todos, imaginándonos una situación como la del Brexit en UK, si un país, pongamos España, quiere salirse de la UE (que no va a pasar, hay mucho culo que lamer), ¿cómo se queda con esta fiesta? En fin.
A modo de resumen, diré que existiría una teórica seguridad para el ciudadano que sería mayor, menos coste y fricción para pagar (a ver lo de la fricción qué se inventan...), un sistema más resistente, impulso a la industria local y una Europa que marca su camino tocando la batería a su ritmo.
Lo que me preocupa de verdad (y no poco) con el Euro Digital
Ahora vamos con la parte que preocupa, que te hace reflexionar acerca de todos sus aspectos y si de verdad neesitamos esto o no. Lo que te va a hacer pensar un poquito, cuando estés disfrutándolo a tope, de si esto ha sido bueno o no.
Privacidad y poder de apagado
El gran miedo: que cada pago deje rastro y ese rastro acabe en manos de quien no debe… o se use como no toca. Hoy puedes pagar un libro con 20€ y solo lo sabéis tú y el tendero. Con euro digital hay registro, aunque sea seudónimo. ¿Sirve para congelar fondos con dos clics? La historia dice que lo que puede usarse, a veces se usa. La línea entre “investigación seria con orden judicial” y “exceso” hay que blindarla por ley. Y vigilarla cada año. Sin excusas.

¿Qué tienes que ocultar? Dicen los palmeros. TODO. Lo que me dé la gana. No quiero compartir con nadie que yo no quiera lo que hago día a día. Punto.
Brecha digital al verrés, como me gusta decir
La idea es incluir, pero si el efectivo se arrincona en la práctica, algunos se quedan fuera: mayores, personas con pocos recursos, zonas con mala cobertura. Solución: tarjeta física, ventanilla en Correos, ayuda presencial. Y mantener el efectivo vivo. Sí o sí.
Golpe a los bancos si no se calibra
Si mucha gente mueve saldo al euro digital, los bancos pierden depósitos. Menos depósitos = crédito más caro o más escaso. Los límites por persona (tipo ~3.000€) ayudan, pero en estrés todos corren al límite. Transición delicada, sobre todo para bancos pequeños. Si se hace rápido y mal, habrá consolidación forzada y menos competencia.
Mirad esta noticia en la que hablan de los saldos medios de cuentas corrientes. O esta otra en la que se trata el ahorro de la sociedad española.
No digo más. Riete tú de la OPA de BBVA.
Costes y duplicidades
Montar y operar esto vale dinero. Servidores, seguridad, software, dispositivos, soporte…
¿Quién paga la fiesta si “lo básico” es gratis? Si al final replicamos lo que ya existe sin aportarle valor claro al usuario, habremos tirado recursos. Y el BCE tiene que seguir centrado en lo suyo: la inflación.
Cuando digo gratis es que yo no pago la fiesta de VISA si no quiero pagarla. No pago la de Mastercard si pago en efectivo. Es decir, que si no uso sus redes no pago sus costes (porque los costes de aceptar un pago están enteramente compensados en los márgenes de beneficio, generally speaking, que se dice). Pero esta la voy a pagar sí o sí. Esta llegan todos los meses a final de mes en mi nómina y viene Beowulf con la espada y me dice, esto para carreteras, esto para sanidad y esto para el Euro Digital.
No, es broma, para carreteras y sanidad no hay money. Se está yendo en pensiones, pero de eso discutimos otro día, queridos lectores.
Riesgo sistémico (aprieta)
Cuanta más gente dependa de una única red, más duele cuando falla. Un bug serio o un ataque bien hecho y de repente media economía se queda colgada. “Ah, pero eso no pasa.” Ya… hasta que pasa. Diseño con redundancias, pruebas de caos y plan B con efectivo y otros medios. Escritos. Probados. Públicos. Si no, estamos jugando a la ruleta, amigos.
Lancé yo un artículo cuando se cayó Redsys en noviembre del 23 y dije algo así como la cuestión no es si te caes o no, sino cuándo te vas a caer, porque todos fallamos. TODOS.
No sé si lo he dicho bien claro: T O D O S
Efectivo arrinconado por la puerta de atrás
La promesa oficial es “complemento, no sustituto”. Pero la tentación de restringir el cash siempre está ahí. Si el euro digital despega, que no sea la excusa para bajar límites de efectivo cada año. Hay gente que valora su anonimato y su rutina. Y tienen derecho. If not, change my mind.
Quiero garantías por ley y cajeros vivos. Si no esto es arrinconarlo al 100%.
¿Y si nadie lo usa?
Mucha gente ya paga cómodo con tarjeta, móvil o Bizum. “Dinero seguro del BCE” suena bien, pero no mueve masas… hasta que hay una crisis. Creo que existe un riesgo de apatía muy interesante a valorar. Si la propuesta de valor no es clarísima desde el día 1, acabará como tantas apps oficiales: instalada, probada, olvidada.

Además, que te dicen: dinero seguro del BCE, como indico al principio de este apartado, pero qué pasa, ¿es que el dinero que tengo en el banco no está asentado en los pasivos del balance del BCE? Me lo expliquen, pofavó.
Qué le pediría yo a este proyecto para que no se rompiese
Que no exista, sería lo primero, pero eso va en contra del concepto "para que no se rompiese".
Pero si queremos que pesen más las ventajas que los sustos yo pediría, así, como carta a los reyes magos:
- Privacidad blindada por ley, con usos de datos limitados estrictamente a pagos y acceso solo con orden judicial. Auditorías anuales independientes y públicas. (Riete tú de la estabilidad de la ley a día de hoy, porque la fiscalía, de quién depende la fiscalía. Pues eso)
- Efectivo protegido con garantías reales, no solo comunicados.
- Acceso físico y asistencia: tarjeta, kioscos, Correos, ventanilla. Nadie fuera por no tener un smartphone decente.
- Límites y gobernanza clara para no desangrar depósitos ni cambiar topes “de un plumazo”.
- Coste más bajo que lo actual, documentado y transparente. Si no es más barato para el comercio… ¿para qué?
- Plan de resiliencia con simulacros, redundancias y protocolos de caída. Y publicación de resultados. Que a los PSPs no se lo pido como usuario, pero sí como cliente.
- Comunicación honesta: sin humo, sin sustos. Ventajas reales para el usuario, no eslóganes.
Querido lector, el diablo vive en los detalles. Si se hace bien (no sus riais), el Euro Digital puede ser una buena noticia más, de esas que escasean últimamente: más robustez, competencia, menos peajes. Si se hace mal (hacemos palomitas), tendremos una herramienta cara, poco usada y con un agujero en la confianza ciudadana.
Conclusiones
Como ventajas, podemos decir que es dinero seguro del BCE, pagos paneuropeos más baratos e instantáneos, como el colacao turbo, sistema más resistente, impulso a la innovación local y menos dependencia de los esquemas extranjeros.
En la parte de riesgos, podemos decir que se encuentra la privacidad inexistente, posible apagado financiero, presión sobre la banca y el crédito, costes altos, ciberriesgo concentrado, desplazamiento del efectivo y apatía ciudadana.
Es, probablemente el mayor cambio de los últimos 50 años (sí, 50 años atrás es 1975, compañero), el mayor cambio de cómo entendemos el dineroen Europa desde que llevamos el Euro en la cartera. Merece que pensemos un poquito, al menos un cafelito de por medio, que lo hagamos con cabeza y con garantías. Para que esto sea un apéndice de una moneda fuerte, no una que vigila. Ahí está la línea.
Gracias por leerme, gracias por tu tiempo.
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